Balada de otoño - Joan Manuel Serrat
Llueve,detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve.
Pintaron de gris el cielo
y el suelo
se fue abrigando con hojas,
se fue vistiendo de otoño.
La tarde que se adormece
parece
un niño que el viento mece
con su balada en otoño.
Una balada en otoño,
un canto triste de melancolía,
que nace al morir el día.
Una balada en otoño,
a veces como un murmullo,
y a veces como un lamento
y a veces viento.
Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados
sobre los campos, llueve.
Te podría contar
que esta quemándose mi último leño en el hogar,
que soy muy pobre hoy,
que por una sonrisa doy
todo lo que soy,
porque estoy solo
y tengo miedo.
Si tú fueras capaz
de ver los ojos tristes de una lámpara y hablar
con esa porcelana que descubrí ayer
y que por un momento se ha vuelto mujer.
Entonces, olvidando
mi mañana y tu pasado
volverías a mi lado.
Se va la tarde y me deja
la queja
que mañana será vieja
de una balada en otoño.
Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados...
Las pequeñas cosas son las que dan color a nuestra vida: una conversación, un paseo, una sonrisa... Por suerte, tienen billete de ida y vuelta.
Como hizo Don Quijote, hay que luchar para conseguir que nuestros sueños no sean imposibles de alcanzar.
Tener buenos amigos y personas en quien confiar es alcanzar el Edén.
A pesar de todo no siempre hay un océano entre uno y las personas que quiere.
Esto es lo que me he estado repitiendo a mí misma en estos últimos 15 días aunque no por el mismo motivo que describe Gloria: I will survive, too.
Una de las canciones más optimistas que conozco; ideal para dar entrada a un año nuevo. ¡Feliz 2004!
Te necesito, como a la luz del sol, en este invierno frío pa' darme tu calor
Un destello y luego nada más, el recuerdo de un calor fugaz
Shaadi la sirena que sueña con ser mujer.
No todas las Penélopes son como la esposa de Ulises. También las hay más modernas que llegan a enloquecer de tanto esperar.
Sin Internet muchas cosas no serían posibles.
Durante cuatro años las notas de la versión gaélica de esta pieza anunciaban sesenta minutos de inmersión en la literatura, la historia, el cine..., todo alrededor de un tema diferente cada semana. Era la sintonía del programa de radio Fills d'Homer. Aún ahora, cuando la oigo, siento la misma sensación que me embargaba entonces.