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El rincón de Irenia

Carpe diem

En la tierra de nadie - Carmen Conde

En la tierra de nadie -  Carmen Conde

Espero que bien pronto tu camino vuelva a ser llano y dejes atrás las curvas.

En la tierra de nadie, sobre el polvo
que pisan los que van y los que vienen,
he plantado mi tienda sin amparo
y contemplo si van como si vuelven.

Unos dicen que soy de los que van,
aunque estoy descansando del camino.
Otros «saben» que vuelvo, aunque me calle;
y mi ruta más cierta yo no digo.

Intenté demostrar que a donde voy
es a mí, sólo a mí, para tenerme.
Y sonríen al oír, porque ellos todos
son la gente que va, pero que vuelve.

Escuchadme una vez: ya no me importan
los caminos de aquí, que tanto valen.
Porque anduve una vez, ya me he parado
para ahincarme en la tierra que es de nadie.

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Canto de alegrías - Walt Whitman

Canto de alegrías - Walt Whitman Y, ¡navegar, navegar, navegar!

¡Oh, la alegría de un yo viril!
No ser esclavo de nadie, no deber deferencia a nadie, a ningún tirano conocido o desconocido, Marchar erguido, con pasos vivos y elásticos,
Mirar con mirada calmada o con ojos relampagueantes,
Hablar con una voz llena y sonora, que sale de un pecho robusto,
Poner frente a mi personalidad todas las otras personalidades de la tierra.

Oh, mientras yo viva, ser el rey de la vida, no su esclavo,
Afrontar la vida como un conquistador poderoso,
Sin cólera, sin hastío, sin quejas ni críticas desdeñosas,
Mostrar a estas leyes altivas de¡ aire, de¡ agua y del suelo, que mi alma interior es inexpugnable,
Y que ninguna cosa externa me dominará jamás.

Oh, luchar con otras fuerzas superiores, afrontar a los enemigos con intrepidez! ¡Hallarme enteramente solo con ellos, probar mi resistencia!
¡Contemplar la contienda, la tortura, la prisión, el odio popular cara a cara!
¡Subir al patíbulo, avanzar hacia la boca de los cañones con perfecta indolencia!
¡Ser verdaderamente un dios!
¡Oh, hacerme a la mar en un navío!
Abandonar esta intolerable tierra firme,
Abandonar la monótona uniformidad de las calles, de las aceras y de las casas, Abandonarte, oh tierra sólida e inmóvil, embarcarme en un navío,
Y, ¡navegar, navegar, navegar!

Al mar - Guillermo Prieto

Al mar - Guillermo Prieto El mar como metáfora de la vida.

Te siento en mí: cuando tu voz potente
Saludó retronando en lontananza,
Se renovó mi ser; alcé la frente
Nunca abatida por el hado impío
Y vibrante brotó del pecho mío
Un cántico de amor y de alabanza.

Te encadenó el Señor en estas playas
Cuando, Satán del mundo,
Temerario plagiando el infinito,
Le quisiste anegar, y en lo profundo
Gimes ¡oh mar! en sempiterno grito.

Tú también te retuerces cual remedo
De la eterna agonía;
También, como al ser mío,
La soledad te cerca y el vacío;
Y siempre en inquietud y en amargura,
Te acaricia la luz del claro día,
Te ven los astros de la noche oscura.

A mí te vi venir, como en locura,
Desparcido el cabello de tus ondas
De espuma en el vaivén, como cercada
De invisibles espíritus, llegando
De abismos ignorados clamando
En acentos humanos que morían
Y el grito y el sollozo confundían.

A mí te vi venir ¡oh mar divino!
Y supe contener tanta grandeza,
Como tiembla la gota de la lluvia
En la hoja leve del robusto encino!

Eres sublime ¡oh mar! Los horizontes
Recogiendo las alas fatigadas,
Se prosternan a ti desde los montes.

Prendida de tus hombros la luz bella
Forma los pliegues de tu manto inmenso.
Entre la blanca bruma
Se perciben los tumbos de tus ondas,
Cual de hermosa en el seno palpitante
Los encajes levísimos de espuma.

Si te agitas, arrojas de tu seno
En explosión tremenda las montañas,
Y es un remedo de la brisa el trueno,
Terrible mar, si gimen tus entrañas.

¿Quién te describe ¡oh mar! cuando bravía,
como mujer celosa,
en medio de tu marcha procelosa
el escollo tus iras desafía?

Vas, te encrespas, te ciñes con porfía,
Retrocedes rugiente,
Y del tenaz luchar desesperada,
Te precipitas en su negro seno
Despedazando tu altanera frente.

En tanto, el viento horrible,
Arrastrando al relámpago y al rayo,
Cimbra el espacio, rasga el negro velo
De la tiniebla, se prosterna el mundo
Y un siniestro contento se percibe
¡oh mar! en lo profundo,
cual si con esa pompa celebraras,
entre el eterno duelo,
tus nupcias con el cielo!

Cansada de fatiga, cual si el aura
Tierna te prodigara sus caricias,
A su encanto dulcísimo te entregas,
Clamas tu enojo, viertes tus sonrisas,
Y como niña con las olas juegas
Cuando te dan su música las brisas.

Tú eres un ser de vida y de pasiones:
Escuchas, amas, te enloqueces, lloras,
Nos sobrecoges de terrible espanto,
Embriagas de grandeza y enamoras.

Cuando por vez primera ¡oh mar sublime!
Me vi junto a ti, como tocando
El borde del magnífico infinito,
Dios, clamó el labio en entusiasta grito:
Dios, repitió tu inquieta lontananza:
Y dios, me pareció que proclamaban
Las ondas, repitiendo mi alabanza.

Entonces ¡ay! La juventud hervía
En mi temprano corazón; la suerte,
Cual guirnalda de luz, embellecía
La frente horrible de la misma muerte.

Y grande, grande el corazón, y abierto
Al amor, a la patria y a la gloria,
Émulo me sentí de tu grandeza
Y mi orgullo me daba la victoria.
Entonces ¡ay! En la ola que moría
Reclinaba en la arena sollozando
Recordaba el mirar de mi María,
Sus lindos ojos y su acento blando.

Si una huérfana rama atravesaba,
Juguete de las ondas, cual yo errante,
Lejos de su pensil y de su fuente,
La saludaba con mi voz amante,
La consolaba de la patria ausente.

Si el pájaro perdido iba siguiendo
Rendido de fatiga, mi navío,
¡cuánto sufrir, Dios mío!
Su ala se plega, aléjase la nave,
Y se esfuerza y se abate y desfallece,
Y convulso, arrastrándose en las ondas,
El hijo de los bosques desaparece.

En tanto, tus inmensas soledades
La gaviota recorre, desafiando
Las fieras tempestades.
Entonces, en la popa, dominando
La inmensa soledad, me parecía
Que una voz a lo lejos me llamaba
Y acentos misteriosos me decía:
Y yo le preguntaba:
¿Quién eres tú? ¿De la creación olvido,
te quedaste tus formas esperando
engendro indescifrable, en agonía
entre el ser y el no ser siempre luchando?
¿Al desunirse de la tierra el cielo
en tus entrañas refugiaste el caos?
¿O, mágica creación, rebelde un día,
provocaste a tu Dios; se alzó tremendo;
sobre tu frente derramó la nada,
y te dejó gimiendo
a tu muro de arena encadenada?

¿O, promesa de bien, en tus cristales
los átomos conservas que algún día,
cuando la tierra muera,
produzcan con encantos celestiales
otra luz, otros seres, otro mundo,
y entonces nuestro suelo
a tus plantas, se llame mar profundo
en que retrate su grandeza el cielo?

Hoy llegué junto a ti como otro tiempo
Siguiendo ¡oh Libertad! Tu blanca estela;
Hoy llegué junto a ti cuando se hundía
En abismos de horror y de anarquía
La linfa de cristal de mi esperanza;
Porque eres un poema de grandeza,
Porque en ti el huracán sus notas vierte,
Luz y vida coronan tu cabeza,
Tienen por pedestal tiniebla y muerte.

Nadie muere en la tierra; allí se duerme
De tierna madre en el amante pecho:
Velan cipreses nuestro sueño triste,
Y riegan flores nuestro triste lecho.
Solitaria una cruz dice al viajero
Que pague su tributo
De lágrimas y luto,
En el extenso llano y el sendero.

En ti se muere ¡oh mar! Ni la ceniza
Le das al viento: en ola que sepulta
La rica pompa de poblada nave,
Nada conserva las mortales huellas;
Se pierden. . . y en tu seno indiferente
Nace la aurora y brillan las estrellas.

A ti me entrego ¡oh mar! roto navío,
Destrozado en las recias tempestades,
Sin rumbo, sin timón, siempre anhelante
Por el seguro puerto,
Encerrando en mi pecho dolorido
Las tumbas y el desierto. . .

Pero humillado no; y en mi fiereza
A ti tendiendo las convulsas manos,
Sintiendo en ti de mi alma la grandeza
Y ahogando mi tormento,
Le pido a Dios la paz de mis hermanos;
Y renuevo mi augusto juramento
De mi odio a la traición y a los tiranos.

Oda a la alegría (fragmento) - Friedrich Von Shiller

Oda a la alegría (fragmento) - Friedrich Von Shiller Beethoven puso música a este bello poema de Shiller. Se trata de su famoso himno a la alegría.

¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.

Quien haya alcanzado la fortuna
de poseer la amistad de un amigo, quien
haya conquistado a una mujer deleitable
una su júbilo al nuestro.
Sí, quien pueda llamar suya aunque
sólo sea a un alma sobre la faz de la Tierra.
Y quien no pueda hacerlo,
que se aleje llorando de esta hermandad.

Todos los seres beben la alegría
en el seno de la naturaleza,
todos, los buenos y los malos,
siguen su camino de rosas.
Nos dio ósculos y pámpanos
y un fiel amigo hasta la muerte.
Al gusano se le concedió placer
y al querubín estar ante Dios.

Gozosos, como los astros que recorren
los grandiosos espacios celestes,
transitad, hermanos,
por vuestro camino, alegremente,
como el héroe hacia la victoria.

¡Alegría, hermosa chispa de los dioses
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.

¡Abrazaos, criaturas innumerables!
¡Que ese beso alcance al mundo entero!
¡Hermanos!, sobre la bóveda estrellada
tiene que vivir un Padre amoroso.

¿No vislumbras, oh mundo, a tu Creador?
Búscalo sobre la bóveda estrellada.
Allí, sobre las estrellas, debe vivir.

Estoy enamorado de cuánto crece al aire libre... - Walt Whitman

Estoy enamorado de cuánto crece al aire libre...  - Walt Whitman Estoy enamorado de cuánto crece al aire libre,
de los hombres que viven entre el ganado,
o de los que paladean el bosque o el océano,
de los constructores de barcos y de los timoneles,
de los hacheros y de los jinetes,
podría comer y dormir con ellos semana tras semana.

Lo más común, vulgar, próximo y simple,
eso soy Yo,
Yo, buscando mi oportunidad, brindándome
para recibir amplia recompensa,
engalanándome para entregar mi ser
al primero que haya de tomarlo,
sin pedir al cielo que descienda cuando yo lo deseo,
esparciéndolo libremente para siempre.

Felicidad

Felicidad Una amiga me ha mandado este texto sobre la Felicidad y sus componentes.

Soy parte de la vida de aquellos que tienen amigos, porque teniéndolos se es Feliz.
De aquellos que viven rodeados por personas como tú, vivir así es ser Feliz.
Parte de los que creen que ayer es pasado, mañana es futuro y hoy es un regalo, porque es presente.
Formo parte de la vida de aquellos que creen en la fuerza del Amor.

Estoy casada con El Tiempo.
Ah... ¡Mi marido es único! Él es responsable de la solución de casi todos los problemas.Él reconstruye los corazones, él cura heridas, él vence la Tristeza...Juntos, El Tiempo y yo tuvimos tres hijos: La Amistad, La Sabiduría y El Amor.

La Amistad es la hija mayor. Una chica preciosa, sincera, alegre; brilla como el sol, une a las personas, nunca pretende herir, siempre consolar.
La segunda es La Sabiduría, culta, íntegra, siempre fue la más apegada al padre, El Tiempo, andan siempre juntos!
El menor es El Amor. ¡Ah, cuánto trabajo me da! Es terco, a veces sólo quiere vivir en un lugar; siempre le digo: Amor, fuiste hecho para vivir en dos corazones, no en uno. Es complejo, precioso y cuando comienza a hacer estragos, llamo a su padre y pronto El Tiempo sale a cerrar todas las heridas que El Amor abrió.

Me enseñaron algo importante:
Todo final siempre es verdadero; si todavía no conoce su verdad, es porque no llegó el final.
Por eso, cree siempre en mi familia. en El Tiempo, La Amistad, La Sabiduría y principalmente en El Amor.
Con seguridad un día, yo, La Felicidad, golpearé a tu puerta...
Ten Tiempo para los Sueños... ¡Ellos conducen en su carruaje hacia las Estrellas!

Último brindis - Nicanor Parra

Último brindis -  Nicanor Parra El tiempo fluye entre nuestras manos, no debemos dormirnos.

Lo queramos o no
Sólo tenemos tres alternativas:
El ayer, el presente y el mañana.

Y ni siquiera tres
Porque como dice el filósofo
El ayer es ayer
Nos pertenece sólo en el recuerdo:
A la rosa que ya se deshojó
No se le puede sacar otro pétalo.

Las cartas por jugar
Son solamente dos:
El presente y el día de mañana.

Y ni siquiera dos
Porque es un hecho bien establecido
Que el presente no existe
Sino en la medida en que se hace pasado
Y ya pasó...,
como la juventud.

En resumidas cuentas
Sólo nos va quedando el mañana:
Yo levanto mi copa
Por ese día que no llega nunca
Pero que es lo único
De lo que realmente disponemos.
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Cada dia que vivimos es una ocasion especial

Cada dia que vivimos es una ocasion especial Ayer me mandaron por correo este texto que recuerda que cada minuto que vivimos es especial.

- Cada dia que vivimos es una ocasion especial, por lo tanto, vamos a leer mas, y dedicar menos tiempo a la limpieza de casa, vamos a sentarnos en la baranda y admirar el paisaje sin necesidad de fijarnos si existen hierbas dañinas en el jardín. Pasemos más tiempo en compañía de la familia y de los amigos, y menos tiempo trabajando.

- La vida es un conjunto de experiencias, para ser apreciadas y no sobrevividas.
Por eso no hay que guardar casi nada: hay que usar copas de cristal todos los días, vestir ropas nuevas sólo para ir hacer compras al supermercado si estamos con ganas de vestirlas, no guardar el mejor frasco de perfume para las fiestas especiales, sino usarlo siempre que queramos sentir su fragancia.

- Debemos hacer que desaparezcan de nuestro vocabulario frases del tipo: “Un dia...” y “un dia de estos...”. Hagamos todo lo que tenemos ganas de hacer, hoy. Porque sino, un día nos apenará pensar que no escribimos las cartas que quisimos porque la intención de escribirlas era: “un dia de estos...” Y todavía nos dejaría más tristes saber que dejamos de decir a nuestros hermanos, hijos, amigos, cuánto les queremos.

- Debemos procurar no retardar, olvidar o conservar lo que podría aumentrar la felicidad y la alegría en nuestra vida.

- Cada día que pasa es un día muy especial; cada día, cada hora, cada minuto que pasa... es especial.

Mientras por competir con tu cabello... - Luis de Góngora

Mientras por competir con tu cabello... - Luis de Góngora El culterano Luis de Góngora y Argote también exhortó a las jóvenes a gozar de su juventud para no arrepentirse el día de mañana.

Mientras por competir con tu cabello
Oro bruñido al sol relumbra en vano,
Mientras con menosprecio en medio el llano
Mira tu blanca frente al lilio bello;

Mientras a cada labio, por cogello,
Siguen más ojos que al clavel temprano,
Y mientras triunfa con desdén lozano
Del luciente cristal tu gentil cuello,

Goza cuello, cabello, labio y frente,
Antes que lo que fue en tu edad dorada
Oro, lilio, clavel, cristal luciente,

No sólo en plata o vïola troncada
Se vuelva, más tú y ello juntamente
En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

Vive - Walt Whitman

Vive - Walt Whitman Walt Whitman nos pide que vivamos intensamente ayudándonos de la experiencia de los "poetas muertos".

No dejes que termine el día
sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz,
sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite
el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer
de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y
las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes. Huye.
«Emito mis alaridos por los techos de este mundo»,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra
de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes
nos precedieron de nuestros
«poetas muertos»,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros.
Los «poetas vivos».
No permitas que la vida
te pase a ti sin que la vivas ...
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Soneto XXIII - Garcilaso de la Vega

Soneto XXIII - Garcilaso de la Vega Garcilaso escribió este soneto alentando a las jóvenes a vivir el momento.

El tema del Carpe diem fue muy utilizado por los poetas del Renacimiento y el Barroco, muchos de ellos influidos por Petrarca.

En tanto que de rosa y de azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

Carpe diem - Horacio

Carpe diem - Horacio El poeta romano Horacio inició la tradición del Carpe diem con este poema.

Los clásicos jamás pasan de moda y siempre podemos volver a ellos para encontrar sabiduría en sus palabras.

No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a ti y a mi, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.
Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos escollos.
Sé prudente, filtra el vino
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No te fíes del incierto mañana.
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