Chicago
Chicago años 20. Roxie Hart (Renée Zellweger) es una joven que sueña con convertirse en estrella triunfando como cantante y bailarina. Su amente, la engaña prometiéndole que conseguirá introducirla en el mundo del espectáculo y ella, al sentirse engañada, le mata a sangre fría. En la cárcel conoce a su admirada Velma Kelly (Catherine Zeta-Jones), una leyenda en Chicago. Ella era la reina de los clubs nocturnos junto con su hermana, hasta que la descubrió en la cama con su marido haciendo la postura 17, el vuelo del águila, y los asesinó a ambos.
Velma ha contratado a Billy Flynn (Richard Gere), el mejor abogado de Chicago que jamás ha perdido un caso, para que la represente, pero Roxie también consigue hacerse con sus servicios.
Flynn descubre que el crimen de Roxie es una historia perfecta para los periódicos sensacionalistas y se centra en su caso dejando a un lado el de Velma En poco tiempo, Flynn lleva la historia de Roxie a las primeras páginas de la actualidad y logra convertir a la joven en la estrella que no pudo ser como artista.
Pero Velma no va a quedarse de brazos cruzados y bien pronto surge una rivalidad entre las dos mujeres, que no piensan renunciar a su lucha por la fama a toda costa.
Hacía tiempo que no disfrutaba tanto viendo un musical que no fuese clásico. Debo admitir que el trío protagonista me ha sorprendido muy gratamente. Buena música, excelente interpretación, unos decorados espléndidos Realmente he ido al Chicago de los años 20.
Comedia agridulce, dirigida por Kenneth Branagh en 1992, parte de la premisa de unir a un grupo de amigos en la treintena que hace 10 años que no se reúnen para pasar juntos la Nochevieja. El encuentro será en la gran mansión que Peter ha heredado de sus padres. En ese fin de semana tendrá tiempo para recordar, para ver cómo sus vidas han evolucionado, para recuperar sus sueños perdidos, para sentir que todavía siguen unidos a pesar de la distancia y para descubrir cuál es la sorpresa que Peter les tiene preparada.
Los domingos por la tarde suelo pasarlos viendo alguna buena película. El cine es una de mis grandes aficiones y me gusta cultivarla. Esta semana después de comer mi invitado y yo elegimos ver de mutuo acuerdo
Tras cuarenta años de ausencia, Antonio Miguel Albajara (Antonio Ferrandis) regresa a su Gijón natal poco después de recoger el premio Nobel de Literatura. Allí reencuentra a Elena (Encarna Paso) su amor de juventud, al Roxu (José Bódalo) su amigo del alma con quien había jugado en el Sporting y en pocos días, mientras pasea por las calles de Gijón y visita algunos de los parajes más bellos de Asturias, recupera su juventud truncada por la Guerra Civil.
En los bosques que rodean el castillo de Tintagel, Uther Pendragon, tras una larga y cruenta guerra, le ruega a Merlín que le haga propicia la seducción de la novia de su nuevo aliado, Gorlois, el Duque de Cronwall. Merlín accede a sus deseos, pero con la condición de que el fruto de su lujuria sea para él. Esa misma noche, Arturo es concebido y, dieciocho años después, los nobles de un reino cuyo trono está vacío compiten para hacerse con el derecho de liberar la espada encantada, llamada Excalibur, de la piedra en la que fue incrustada al morir Uther.
Invierno de 1949. En el pequeño pueblo de Cerralbos del Sella, acaba de morir Blas Otamendi (Alfredo Landa), uno de sus ilustres vecinos y uno de los mejores escritores del siglo.
En 1956 Ingmar Bergman rodó la que se considera su obra maestra: El séptimo sello.
Jorge (Ricardo Darín), de 28 años, es la joven promesa de la literatura argentina, aunque en realidad vive de los cuentos románticos que escribe para una revista de actualidad. Una noche conoce a Laura (Soledad Villamil), una soñadora camarera que sigue esperando el regreso de su novio, un artista que está montando una exposición en Uruguay y del que no tiene noticias desde hace meses. Laura y Jorge se convierten en pareja, y ella, convencida de que Jorge posee un gran talento, se empeña en que escriba literatura "de verdad". Laura está obsesionada con ser honesta consigo misma y con los demás; ella quiere decir lo que siente y hacer lo que piensa. La convivencia entre ellos se va deteriorando y su relación acaba en ruptura.
Otoño de 1959. Comienza un nuevo año lectivo en la Academia Welton, una escuela selecta, aislada y tradicional situada en las tranquilas montañas de Vermont. Este año algo cambiará en las vidas los estudiantes de la escuela. Neil, Todd, Charlie, Knox, Pitts y Meeks, entre otros, conocerán a un profesor cuyas ideas sobre la vida les inspirará para emprender la búsqueda de sus pasiones individuales, para explorar nuevos horizontes y descubrir la agitación de un mundo más allá del estricto plan de estudios de Welton al grito de «Carpe diem».
Diana, la condesa de Belfor, es una joven atractiva, imaginativa y perspicaz. Dos hombres pretenden su mano: su primo el conde Federico y el marqués Ricardo. Pero ella no quiere ni a uno ni a otro. Parece una mujer fría e insensible, negada para el amor. Hasta que descubre que Teodoro, su secretario, está prometido con Marcela, una de las damas a su servicio. A partir de entonces a Diana le muerde la envidia y los celos. Así desarrolla la ambición de Teodoro al verse objeto de deseo de la condesa, que ella enciende y frustra cíclicamente. De ahí que el mismo Teodoro diga: «Cuando ve que me enfrío se abrasa de vivo fuego y cuando ve que me abraso se hiela de puro hielo. Mas viénele bien el cuento del perro del hortelano: no quiere abrasada en celos que me case con Marcela y en viendo que no la quiero vuelve a quitarme el juicio y despertarme si duermo».
España, final de los años 40. Julia se aleja de Madrid víctima de una profunda depresión debido a la muerte en la cárcel de su marido José Miguel, un destacado pintor de ideas opuestas al Régimen. Su destino es "Llendelabarca" la casona familiar en el pequeño pueblo asturiano de Cerralbos del Sella.